En ese camino, entendimos que la realización de un estudio riguroso, sustentado en metodología, evidencia y el trabajo de profesionales especializados, nos permitiría comprender con mayor profundidad y claridad qué está sucediendo en el campo de la educación judía no formal. Este informe propone mirar con mayor precisión para poder actuar con mayor responsabilidad.
Quienes trabajamos en la construcción de vida judía compartimos un propósito central: fortalecer el sentido de comunidad en cada una de nuestras acciones. Este proceso contribuye a alcanzar ese objetivo. Implicó salir a indagar con diversos actores, escuchar activamente, formular preguntas relevantes, contrastar miradas y analizar información.
Jazón surge en este marco como una iniciativa orientada a la generación de conocimiento, a la promoción de la acción, a la toma de decisiones informadas y a la proyección de un futuro comunitario sostenible.
Sabemos que los espacios de educación no formal constituyen un ámbito privilegiado para la formación de liderazgos: allí, niños, niñas y jóvenes crecen, aprenden, se vinculan y construyen su identidad comunitaria judía. Confiamos en que muchos de ellos serán quienes, en el futuro, continuarán fortaleciendo, sosteniendo y transformando nuestras instituciones y la vida comunitaria en su conjunto.